Han pasado ya dos dÃas desde la importantÃsima, que no brillante, victoria de Osasuna frente al Tenerife. De nuevo muchos errores individuales, colectivos y de planteamiento por parte de un Urban que volvió a sorprender (en mi opinión negativamente) con el once titular. Eso sÃ, no le quitemos el mérito de acertar con el cambio de Kodro que sólo él veÃa y que a la postre fue fundamental para que se lograse la remontada.
En una semana con el debate del estilo que practicaba Osasuna, Jan Urban afirmó en rueda de prensa que él no lo iba a cambiar, que querÃa que el equipo llevase la iniciativa con balón, que no veÃa a Sisi o Cedrick jugando al choque y a un fútbol directo. Respeto, que no comparto, su idea futbolÃstica, aunque la alineación que puso en liza el polaco no se correspondió con sus palabras en rueda de prensa. Dejando de lado por ahora la lÃnea defensiva donde el entrenador tiene que seguir improvisando, Urban apostó por un 4-4-2 con dos medios defensivos, dos extremos cerrados y dos delanteros centros. El Tenerife dejó la posesión a los navarros y para no conceder ocasiones de gol en el primer tiempo sólo tuvo que hacer un 2 contra 1 a los hombres de banda (Cedrick y Sisi) que no lograron desequilibrar en ninguna ocasión.
En el centro del campo con la increÃble ausencia de Merino, Nekounam y Loé no fueron capaces de realizar un pase entre lÃneas que desarbolara el sistema defensivo canario, algo que el mÃster rojillo ya deberÃa saber de antemano por las caracterÃsticas de los dos pivotes. La jugada estaba clara; sacamos muy bien el balón en defensa, un jugador del centro del campo abre a Cedrick o Sisi, éste se ve muy tapado, retrocede al centro del campo y vuelta a empezar. En esta tesitura el único hombre capaz de poner un balón en condiciones fue Echaide. Mucho mérito el de un futbolista que siempre ha estado en el ojo del huracán pese jugar casi siempre en otra posición. Su partido en la parcela ofensiva fue fundamental para conseguir el triunfo. Suyo fue el centro de la casi ocasión que creo Osasuna y del penalti que se inventó el colegiado. Nekounam no falló y dejó en empate y gracias una primera parte donde el Tenerife, un equipo de la zona baja de la tabla sin demostrar grandes cosas, iba ganando por una jugada de córner en la que remataron en tres ocasiones hasta conseguir el gol.
En el descanso el partido pedÃa a gritos un mediapunta que conectase con Nino y Ansarifard, que debutó dejando algún pequeño detalle. Roberto Torres, ese futbolista al que Urban se empeña en poner en banda derecha, la posición donde por sus cualidades nunca puede rendir, podÃa ser la solución. Nada. La segunda mitad siguió la misma tónica, defensa-centro del campo-banda-centro del campo y volvemos a empezar. Otra vez Echaide fue quién puso un gol en bandeja a Nino que esta vez falló. Con la grada pidiendo ya cambios, llegó el penalti, que lo cometió Echaide que en el 1 contra 1 es muy vulnerable, algo que Urban deberÃa de saber. Si lo pones de lateral, algo que seguiré sin entender, por lo menos ponle a otro hombre que le eche una mano.
Entonces llegó la entrada de Kodro, una sustitución que nadie entendÃa teniendo a Tores, Merino o José GarcÃa en el banco pero en la que esta vez sÃ, el polaco acertó. El último cuarto de hora por lo menos se vio a ese Osasuna peleón y que no se rinde. Nino fue la escenificación de esa lucha contra el marcador y el crono. El de AlmerÃa empató y el final ya lo conocemos. Un centro al área, previa recuperación de Loé que se partió la nariz, remate complicado de Kodro y un fallo inexplicable del meta visitante que dejó, por lo menos, y no es poco, tres puntos de oro.
Pequeñas reflexiones personales
Tras la euforia de la victoria, llega el momento de la reflexión e intentar remontar el vuelo. Ya no pueden valer las excusas de la adaptación, Osasuna tiene plantilla para ofrecer algo más e intentar luchar por los puestos cabeceros. Lo que no se explica son los bandazos que da Jan Urban, que parece tener muy claro el estilo pero no la forma de ponerlo en práctica. Si en Alcorcón con dos pivotes defensivos (Mesa y David GarcÃa) en el banquillo decidió poner a Merino, centrocampista de toque, junto a De las Cuevas, un trescuartista que acabó expulsado por una falta a destiempo, frente al Tenerife hizo todo lo contrario; puso a dos pivotes de corte muy defensivo y dejó en el banquillo a Merino o Roberto Torres. Osasuna todavÃa no ha encontrado la estabilidad en el once, no es jugar siempre los mismos, pero sà tener un poco más claro el cómo se quiere conseguir ese estilo inamovible para el entrenador.
Otro aspecto a mejorar son los cambios. Como dice el refrán, más vale prevenir que curar. Urban nunca se adelanta a las acciones con las sustituciones, siempre cambia cuando viene un mal, no antes de que se produzca. El partido frente al Tenerife se vio claro. Osasuna, con cinco internacionales que venÃan de jugar con sus selecciones y de viajes muy largos, estaba sin cuerda y e notaba, pero hubo que esperar hasta el 1-2 para que se lanzase a hacer el primer cambio.
CapÃtulo aparte merece la cantidad de goles encajados por los rojillos en estas jornadas. Si hacemos un repaso a bote pronto, vemos que la mayorÃa de goles vienen de jugadas rápidas por las bandas y de estrategia. Centrales que se colocan de laterales, Cadamuro más pendiente de la parcela ofensiva que de su porterÃa, pérdidas de balón con muchos jugadores por delante de la pelota, etc… Puede que el estilo no se negocie para Urban, pero por lo menos deberÃa buscar un equilibrio que todavÃa no ha encontrado con salidas menos arriesgadas y más rápidas. Lo de las pelotas a balón parado es ya entrenar, entrenar y entrenar. No puede ser casualidad que en un córner el rival toque tres veces el balón con la cabeza antes de meter gol.
Por último, repatea la poca confianza de Urban en la cantera. Sobre todo sorprende la situación de José GarcÃa, un futbolista al que le bastaron pocos minutos en primera para demostrar su valÃa. Mientras, Sisi sin estar al 100% le sigue robando protagonismo. Una pena que toda esa ilusión generada al principio de temporada poco a poco se va perdiendo.
Resultados como el de este fin de semana sin jugar bien invitan a pensar que si Osasuna logra el equilibrio y mejora, será un equipo importante en la categorÃa aunque de momento las sensaciones no son las esperadas.
Javier FrÃas.

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